La frontera de Melilla

Hace más de 2 años que la Covid19 llegó para quedarse y eso hizo que cambiaran para siempre, muchas cosas. Una de ellas es la relación fronteriza entre España y Marruecos. La frontera terrestre entre estos dos países cerró en marzo de 2020, y parece que reabrirá mañana en la madrugada, 17 de mayo de 2022.


Durante estas últimas semanas, ante la posible apertura, se han escuchado muchas historias en torno a la valla. Recuerdos y memorias mezcladas con la incertidumbre sobre qué ocurrirá en un futuro próximo:


"Es la primera vez en la historia de la valla que esta cierra durante tanto tiempo".


"Aún recuerdo ver llegar solos a los mulos con la carga, los comerciantes la cogían y el mulo volvía solo a Beni Enzar, donde le esperaba el dueño".


"Recuerdo una vez en 1975, con la marcha verde, un montón de tanques se dispusieron alrededor del perímetro fronterizo que delimita Melilla, ahí si sentimos miedo" .


"Queremos que abran porque van a llegar mercancías, alimentos que ahora no tenemos".


Muchas personas cuentan la evolución de lo qué era y lo qué es ahora la valla, ese elemento separador, pensado en clave de cierre y clausura, tanto para proteger y contener, como para evitar dejar pasar a personas, bienes o mercancías no deseables.


"La valla de Melilla se construyó en 1998, antes era una simple valla de colegio. Era una valla de un metro de altura separando África de Europa" comentan las vecinas.


"Antes no existía todo esto (refiriéndose a los sistemas de control que hay y los que se están implantando con inteligencia artificial) se trabajaba con la vista, todo era más humano"


"Siempre ha habido mucho comercio entre ambos continentes a través de esta frontera, y ahora quieren acabar con ello de forma repentina. Dejando sin trabajo y opciones a miles de personas".


Resulta curiosa la nostalgia que se percibe en las palabras de la gente en relación a la valla y la frontera. Reflexiones contradictorias, sensaciones ambiguas y más incertidumbre. Sin embargo, no se debe olvidar que es un elemento que enfatiza el carácter nacional, endurece el control de ingreso, tránsito y salida. Además de abrir un debate entre la migración y la movilidad, y lo transfronterizo o la transfrontericidad en el contexto de una región o zona fronteriza.


Para acabar, compartimos la última reflexión: "la trata de blanca, la migración y el narcotráfico no van a desaparecer aunque pongan ocho vallas de 20 metros. Es algo que ha existido siempre y hacen falta políticas reales y no más muros."


Cuánta razón tiene este vecino. Hay dinámicas que siempre seguirán ocurriendo porque los problemas no son de las personas que cruzan las fronteras, los problemas son estructurales, causados por los intereses de otras personas que empujan a las más vulnerabilizadas a cruzar las fronteras y las vallas sin importarles las consecuencias.



Para reflexionar más en profundidad, a continuación os compartimos un texto de Marcela Tapia: “Las fronteras, la movilidad y lo transfronterizo: Reflexiones para un debate” http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-69612017000300061



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